jueves, junio 03, 2010

SME: "El hambre se me quita por el pinche coraje que tengo"

Encontrar por internet noticias sobre la huelga de hambre que efectúan los trabajadores electricistas en el corazón político del país no es fácil, ni tampoco hallarlas en los medios electrónicos. Por eso, cada día al caer la tarde, los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), tras un largo día de volanteo y recolección de firmas en busca de apoyo, se reúnen frente al Palacio Nacional para de ahí iniciar la tradicional marcha que abarca varias calles aledañas al Zócalo de la ciudad más grande del mundo.





La conocida consigna -"Aquí se ve la fuerza del SME"- y los puños en alto hacen ver a los transeuntes que la lucha continua, algunos se preguntan con asombro "-¿Todavía no les devuelven su trabajo?"- y otros, que ni siquiera tenían noticia de que muy cerca de ahí hay una huelga de hambre que hoy cumple 40 días y pierden sus miradas en los cientos y cientos que desfilan por el primer cuadro de la ciudad mientras escuchan el incansable coro -"¡Huelga de hambre solución!".




De regreso al campamento con el grito de "¡no están solos, no están solos!" fueron recibidos por algunos de los huelguistas, entre los que se encontraban los ingenieros Jesús Alcalá y Cayetano Cabrera, quienes han resistido cuarenta días con sus noches ahí, a unos pasos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que aun no da visos de una pronta resolución a la solicitud de amparo contra la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.





Hoy sólo quedan 35 trabajadores que representan la esperanza de miles, los estragos del ayuno los debilitan físicamente pero de manera paradójica los hace más fuertes porque están convencidos que este esfuerzo sobre humano hará que se respete su contrato colectivo de trabajo. -"El hambre se me quita por el pinche coraje que tengo"- dice Cayetano junto a Jesús, los únicos que quedan de los primeros doce que iniciaron la huelga de hambre el 25 de abril pasado.




Después de 40 días, la huelga masiva continúa en respuesta a la cerrazón y represión del gobierno federal así como a la campaña, primero de linchamiento y después de silencio, que los medios de comunicación han emprendido contra los miembros del SME han asegurado que el próximo sabor que va a tener su paladar, es el de la victoria.