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martes, junio 08, 2010

SME: "Ni la lluvia, ni el viento detendrán el Movimiento"

Ni cuarenta y cinco días en huelga de hambre, o los que tengan que ser, detendrán el movimiento del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). Después de que el Gobierno Federal tomara por asalto la mina de Cananea, Sonora, una de las más importantes y emblemáticas del país, miembros del SME junto con integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se reunieron bajo el cielo nublado de esta tarde para realizar una marcha conjunta dedicada a los mineros de esa entidad




Al paso de la marcha la gente se detenía a observar y escuchar las ingeniosas consignas que son características de este gremio y aceptaban interesados los volantes que se repartían, muchos espontáneamente contribuyendo con algunas monedas al movimiento.





A medio camino, frente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ubicada en avenida Hidalgo, un fuerte aguacero cayó sobre los cientos de personas que inmediatamente abrieron sus paraguas o usaron plásticos para cubrirse de la intensa lluvia que no detuvo ni la marcha ni las consignas.



Una vez que el contingente llegó a la avenida Paseo de la Reforma se dirigió hacia el sur para llegar sorpresivamente a las oficinas de Javier Lozano, secretario de Trabajo y Previsión Social del Gobierno Federal.




Unos metros antes de arribar al edificio marcado con el número noventa y tres, el Secretario del Exterior del SME, Fernando Amezcua, se incorporó al contingente. Frente la entrada, comentó que tanto el SME como la CNTE estaban en ese lugar para demandar la salida de la Policía Federal de las instalaciones de la mina en Cananea y para refrendar su total apoyo a los mineros.






También sostuvo que el plantón que mantienen los electricistas en la plancha del Zócalo capitalino no se moverá y que compartirán ese espacio con todas las personas que irán a disfrutar de los partidos del mundial. "La gente que va al Zócalo no tiene dinero para ir a un lugar y gastar para ver los partidos, es nuestra gente también y seremos solidarios, pero nuestro plantón se queda".






Terminada la visita a las oficinas de Lozano el enorme contingente que se había reunido ahí partió hacia la Secretaría de Gobernación, para esperar algún resultado de las negociaciones que se efectuaban en esos momentos con los líderes de la coordinadora de maestros.

viernes, mayo 28, 2010

SME: "No puedes ser indiferente"

Ayer en Cuernavaca, Morelos, la Policía Federal (PF) agredió a los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), como puede leerse en esta crónica del periódico La Jornada. No bastó golpear a los manifestantes con sus escudos, sino que la PF les disparó con lanzagranadas de gases lacrimógenos cuyos proyectiles hicieron impacto en cabezas, piernas y abdomen de quienes protestaban pacíficamente. Por esta agresión el SME convocó para el día de hoy a una marcha de protesta desde el campamento donde se lleva a cabo la huelga de hambre en el Zócalo de la Ciudad de México hasta la residencia oficial de Los Pinos.




La plancha del Zócalo de la Ciudad de México está ocupada por varios campamentos: del SME, de los habitantes de Copala, de miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Los transeuntes pasaban por entre las carpas a sus cotidianas actividades mientras varias personas en apoyo al SME les repartían volantes que leían con interés.





Algunos de los participantes en la huelga de hambre, a quienes se les nota los estragos del ayuno, observaban como la gente comenzaba a reunirse frente al campamento de la desesperada protesta, que hoy cumple ya treinta y cuatro días, bajo el sol y la lluvia, soportando el incesante ruido, los cambios de temperatura, fuertes ataques físicos y mediáticos pero sobre todo la indiferencia de la llamada clase gobernante a sus reclamos de justicia laboral.





A esa misma hora estaba anunciada la marcha de la CNTE. Los miles de concurrentes se intentaban organizar frente al Palacio Nacional mientras que otros miles arribaban al Zócalo por la calle de Madero. Al dar las 10 de la mañana los miembros del SME comenzaron a agruparse a un lado del campamento en donde se lleva a cabo la huelga de hambre. Frente a ellos, ordenadamente y en extraño silencio, miles de participantes de diferentes regiones del País de la CNTE pasaban sin voltear siquiera al campamento del SME ni a los que con sus pancartas y consignas estaban junto a ellos, viviendo una situación que probablemente sea premonitoria para la mayoría de los trabajadores organizados de México.




Tras observar por poco más de una hora a que pasaran quienes habían llegado a la capital del País en decenas de autobuses para nutrir la marcha de la CNTE, los integrantes del contingente del SME recibieron el apoyo solidario de los representantes de dos regiones, una de Oaxaca y otra de Zacatecas, con quienes intercambiaron consignas con emoción.




Finalmente, cuando pasaron todos los participantes de la marcha de la CNTE, el vigoroso y entusiasta grito del SME se dejó escuchar al unirse a la retaguardia de la manifestación. El ordenado grupo de mujeres y hombres de todas las edades, alineados tras una gran manta con el texto "Huelga de hambre, solución" avanzaron por la avenida Pino Suárez, encabezados por Fernando Amezcua, vocero del SME, siguieron al contingente de la CNTE, quienes dieron vuelta hacia el poniente por la avenida José María Izazaga para dirigirse hacia las instalaciones de Televisa Chapultepec y de ahí a la Secretaría de Gobernación, en el Palacio de Covián en Bucareli.






Media hora después de haber salido del Zócalo el contingente del SME tuvo que detenerse dado que los manifestantes de la CNTE dejaron de avanzar concentrándose la vanguardia de la marcha frente a las oficinas y estudios de Televisa en la Avenida Chapultepec número 18.





Pasaron más de 45 minutos sin que la columna de miles de personas se moviera mientras iniciaba una fuerte lluvia de finales de la primavera mientras maldicientes ejecutivos de Televisa se refugiaban en la cafetería "La Buena Taza" sin poder entrar a sus oficinas al tiempo que miembros de la CNTE derribaban un portón de las instalaciones de la televisora.