sábado, mayo 01, 2010

Ni perdón ni olvido: mayo 2010: cada mes hasta que renuncie

En la calurosa mañana del 1 de mayo los ciudadanos de la Resistencia Civil Pacífica (RCP) se reunieron, como lo han venido haciendo cada día primero de mes desde el inicio de la usurpación, para recordar que no habrá ni perdón ni olvido al robo de la presidencia de la República. La puerta principal de la residencia oficial de Los Pinos, resguardada como siempre por granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del GDF y por elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) vieron llegar al numeroso contingente encabezado por Gerardo Fernández Noroña, convaleciente de un operación por desprendimiento de la retina del ojo izquierdo , quien comentaba bromeando: "con estos lentes obscuros ahora ya parezco lider sindical".




Durante la protesta se mencionó cómo el Gobierno Federal está militarizando al País, intentando una tardía legitimación y demostrando su incapacidad para vencer al crimen organizado que ha infiltrado al Ejército y a la Policía Federal quienes -en su impericia y corrupción- han asesinado a ciudadanos inocentes, muchos de ellos niños, sin que se vea avance alguno en su absurda ofensiva. Varios de los ciudadanos presentes portaban carteles promoviendo la consulta nacional para exigir la destitución de Felipe Calderón, no sólo por usurpador, espurio y pelele de los intereses de los grupos que lo pusieron el poder, sino también por su evidente incapacidad para gobernar.




Atentos a las palabras de Fernández Noroña, a los miembros de la RCP como también a los guardias del EMP les quedaba claro que las acciones del gobierno de facto día a día están minando la economía de los mexicanos además de su seguridad social y entregando a extranjeros el patrimonio nacional.






Al finalizar la protesta mensual, como ya es costumbre para dar por terminada la manifestación de la RCP, se entonó el Himno Nacional para posteriormente retirarse pacíficamente del lugar, entre las rejas, las vallas y la mirada de los elementos de seguridad que protegen a quien se robó la presidencia de México.