viernes, enero 30, 2009

Una formal disculpa al padre de la Patria.

El Movimiento Rebelde se hizo presente en el edificio de la Nunciatura Apostólica de México para exigir una disculpa formal de la Santa Sede de la Iglesia Católica, a través de su representación en México, a cargo del arzobispo Christophe Pierre, a Miguel Hidalgo y Costilla, padre de la Patria, por haberle mandado excomulgar, torturar y asesinar.



En una breve y puntual manifestación frente a la sede de la representación papal en el país, acompañado por medio centenar de personas, Gerardo Fernández Noroña leyó el documento que fue recibido en la oficialía de partes de la Nunciatura. Las graves y violentas palabras de Manuel Abad y Queipo resonaron frente a las cámaras y micrófonos de la prensa ahí reunida:



“Sea condenado Miguel Hidalgo y Costilla, en donde quiera que esté. Que sea maldito en la vida o en la muerte; en el comer o en el beber; en el ayuno o en la sed; en el dormir, en la vigilia y andando, estando de pie o sentado; estando acostado y andando. Que sea maldito en su pelo, en su cerebro, que sea maldito en la corona de su cabeza y en sus sienes. Que el hijo del Dios viviente, con toda la gloria de su majestad lo maldiga y que el cielo, con todos los poderes que en él se mueven, se levante contra él, que lo maldigan y condenen. Amén, así sea, amén”.



El Movimiento Rebelde exige de la representación en México del Papa de la Iglesia Católica Apostólica y Romana una formal disculpa a Miguel Hidalgo y Costilla --padre de la Patria-- por haberlo mandado asesinar, y de pasada, para quien le interese, le sea retirada la excomunión.



La Nunciatura tiene cuatro semanas, pues ya se adelantó que el último día de febrero se volverá a asistir para constatar si se modificó el decreto ejecutado en su momento por Manuel Abad y Queipo, entonces obispo de Valladolid, en contra de Miguel Hidalgo, a quien acusó entre otros cargos de asesinato y conspiración.