viernes, mayo 21, 2010

Marcha triqui

A las cuatro y veinte de la tarde comenzaron a llegar a la esquina de Avenida de Paseo de la Reforma y Florencia los asistentes a la marcha de denuncia por el artero asesinato de Timoteo A. Ramírez y Cleriberta Castro y del clima de inseguridad en el que se vive en el municipio autónomo de San Juan Copala, anunciada para las 16:00 horas. Algunos portando banderas blancas con las siglas y logo de COPRES, otras sobreponiendo sobre sus ropas habituales el "tradicional" vestido rojo con listones de colores que las uniforma e identifica en demás marchas y manifestaciones. Minutos más tarde y ante la sorpresa de los representantes del Gobierno Central del GDF los organizadores anunciaron por el sistema de sonido que cerrarían los carriles en dirección norte de la avenida para llegar hasta el cruce con la avenida Bucareli para ahí dirigirse al Palacio de Covián, sede de la Secretaría de Gobernación (SEGOB).




En el trayecto del contingente por la avenida Paseo de la Reforma el que hacía uso del micrófono anunció que pararían frente a las oficinas de la Procuraduría General de la República (PGR) en donde dejarían una copia de su pliego petitorio. Al llegar frente al edificio rápidamente aparecieron varios autobuses de la Secretaría de Seguridad Pública del GDF de donde descendieron algunas docenas de granaderos, ataviados con casco y escudo, pero sin portar armas ni toletes y se acomodaron a lo largo de la avenida restringiendo al contingente a los dos carriles de la derecha, lo que fue interpretado por los participantes de la marcha como un acto de agresión por parte del gobierno capitalino.



Los negociadores del gobierno central hablaron con los líderes de la marcha, quienes se negaron a abandonar el lugar mientras no fueran recibidos por la PGR. Así pasaron varios minutos, en los que los organizadores anunciaron se quedarían en plantón sobre la avenida.





Finalmente los negociadores llegaron a un punto de acuerdo y la marcha reanudó su paso, resguardada por una hilera de granaderos de la SSP-GDF quienes protegían mutuamente al contingente y a los automovilistas que circulaban a su lado, hasta llegar al entronque con la avenida Bucareli para seguir hasta la valla metálica asegurada por granaderos de la Policía Federal (PF).





Ahí, después de varios minutos de espera y confusión, fue formada una comisión de tres representantes quienes ingresaron a la zona restringida por la PF para ser recibidos por un representante de la SEGOB a quien entregarían su pliego petitorio.

miércoles, mayo 19, 2010

"Venimos a expresar nuestra solidaridad"

La gente rodeaba desde temprana hora el campamento del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en el Zócalo de la Ciudad de México donde un centenar de integrantes realizan una huelga de hambre masiva que hoy cumple veinticinco días de iniciada. Minutos después de las diez de la mañana llegó un Jetta color blanco del que descendió Andrés Manuel López Obrador quien se acercó a la garita de entrada del campamento para solicitar permiso para entrar. Se le invitó a registrarse en el libro de acceso y a que portara el gafete con el que se identifica a los visitantes del campamento del SME.





Andrés Manuel escuchó con atención las palabras de Celestino Ovando y Guadalupe Vargas, ambos participantes de la huelga de hambre, cuando le solicitaron que les apoyara con "el ejército que tiene usted allá afuera, que está convencido que necesitamos un cambio en el país” agregando que necesitan "que la sociedad nos apoye, que la sociedad levante el brazo y diga: Ya estamos cansados de este mal gobierno, ya estamos hartos de que se trate mal a los trabajadores”. Guadalupe Vázquez indicó que es imposible conmemorar el bicentenario de la Independencia “si no hay libertad, si los medios están encadenados al gobierno ilegítimo de Calderón”.



“Venimos a expresar nuestra solidaridad, a decirles que dondequiera que vamos, estamos hablamos de ustedes y de lo justo de su lucha”. López Obrador afirmó también que los ministros deben entender que “no se puede mantener un estado de ilegalidad, de injusticia y de atropello” y que con la extinción de Luz y Fuerza del Centro “es clara la violación a la Constitución, a la Ley Federal de Trabajo y al contrato colectivo de trabajo”.




Recordó como, cuando él era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México ningún empresario argumentó que no se podía invertir en la ciudad porque no se garantizaba el abasto de energía eléctrica, y esto era posible gracias al trabajo responsable de los miembros del SME.




Antes de finalizar la reunión comentó que por la mañana habló con los representantes del SME para solicitar su autorización para asistir al campamento, de manera que no fuera considerada su presencia como una intromisión, sino un acto auténtico de apoyo del Gobierno Legítimo de México que el encabeza. En ese momento cientos de brazos se levantaron por lo alto gritando al únísono: "¡ese apoyo sí se ve, ese apoyo sí se ve!"



Al terminar su intervención se despidió de los huelguistas quienes los saludaron con la esperanza en la mirada de que pueda darse un cambio verdadero.






Una gran y nutrida valla humana se había formado desde el acceso del campamento hasta el automóvil de Andrés Manuel, cientos de personas intentaban verlo, saludarlo, felicitarlo por mantener sin claudicar ni rendirse la lucha del pueblo de México a cuatro años del fraude electoral.




domingo, mayo 16, 2010

SME: "¡Chingo yo, chingas tú, chinga tu madre!"

Los acordes de la última rola del grupo "Los Bunkers" sonaban estrepitosamente por el ensamble de altoparlantes instalados junto al campamento del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), donde una centena de ex-trabajadores de la extinta compañía de Luz y Fuerza del Centro se encuentran participando en la huelga de hambre masiva, que el día de hoy cumple ya 22 días. Contrario a lo que algunos medios comerciales difundieron, el campamento de los electricistas permaneció en la plancha del Zócalo capitalino, y no fue "desalojado" como engañosamente Radio Fórmula mencionó.





Protegido por una valla metálica dispuesta por el Gobierno del Distrito Federal (GDF), el campamento del SME era rodeado por compañeros, familiares y amigos que de manera solidaria acompañan diariamente a los huelguistas y que hoy, sin importar la pertinaz lluvia ni el exceso de decibelios de las bocinas junto a ellos, unían sus voces en cada pausa de los grupos de Rock para gritar al unísono: "¡SME!, ¡SME!, ¡SME!..."




En el interior de las carpas se encontraban quienes han tomado la decisión de resistir en esta huelga de hambre hasta que sus demandas sean escuchadas y resueltas, aguantando no sólo el hambre y la lluvia, sino la indiferencia de quienes creen que el problema de México está del otro lado de la frontera Norte.




La lluvia arreció cuando el grupo Molotov dio inicio a su intervención. Los poco más de veinte mil espectadores del infausto concierto se refugiaban bajo toldos y mantas con consignas del SME mientras por el sistema de sonido vibraba la estrofa "¡Chinga tu madre!"

miércoles, mayo 12, 2010

Apoyo SME

A siete meses que el Gobierno Federal tomó la decisión de aprovechar el fin de semana para, en una sorpresiva edición el día domingo 11 de octubre del Diario Oficial de la Federación, decretar la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) han seguido la lucha para revertir esta situación.

Este video presenta este periodo, desde que la Policía Federal toma las instalaciones de la compañía LyFC hasta la huelga de hambre masiva en el Zócalo de la Ciudad de México:


Link a YouTube.


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viernes, mayo 07, 2010

SME: "La gente se pregunta ¿y ellos quienes son?"

El campamento de los participantes de la huelga de hambre masiva del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) recibía los últimos rayos de una calurosas tarde de primavera. Minutos después de las siete, varias voces comenzaron a recorrer las tiendas de campaña que rodean el área en donde se encuentran los huelguistas: ¡a la marcha!




El contingente se formó frente al Palacio Nacional tras la gran manta con la leyenda "Huelga de Hambre Solución" y con los brazos izquierdos en alto gritaron una a una las consignas que caracterizan a este gremio. El recorrido el día de hoy fue por la calle de 5 de Febrero, dando vuelta hacia el oriente por República del Salvador para, pasando por las calles de Las Cruces y Manzanares, regresar al Zócalo por la avenida Pino Suárez.




Durante la marcha la gente en la calle, en sus casas, en los comercios miraba interesada la protesta y escuchaba curiosa cada una de las consignas: "¡Dame una ese, dame una eme, dame una e! ¿Qué dice? ¡SME! ¡Más fuerte! ¡SME¡ ¡Un chingo de veces! ¡SME! ¡SME! ¡SME! ¡SME!...".









Unas señoras saludaban con el pulgar en alto y la emoción en la mirada el paso de los manifestantes, otros más, asomados en azoteas, ventanas y balcones observaban al enérgico contingente con asombro, beneplácito y sorpresa, confirmando con su propia experiencia que la realidad es muy diferente a la que mencionan -u ocultan- los medios de comunicación comerciales.



De regreso a la plancha del Zócalo el contingente se detuvo unos instantes frente al edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: "¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!" clamaron las gargantas de mujeres, hombres y niños para posteriormente dirigir sus pasos al campamento y exclamar solidarios a sus compañeros en huelga de hambre: "¡No están solos, no están solos!"





El grupo de manifestantes dio una vuelta más al Zócalo antes de reunirse con sus compañeros en el campamento, quienes los esperaban con la alegría de saber que todos ellos son los electricistas, defendiendo a la Nación.